por Pablo Rodríguez Bilella y Cecilia Luna
Entre agosto y septiembre de 2026 se desarrolló en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Juan el curso-taller de posgrado «De los datos a la teoría: introducción práctica a la Teoría Fundamentada«, con foco en la vertiente clásica de esta metodología. Participaron docentes, tesistas de maestría y doctorado, estudiantes de grado e integrantes de equipos de investigación de campos tan diversos como el trabajo social, la educación, la salud, la psicología, la comunicación y el derecho.
La propuesta combinó cuatro encuentros presenciales, con mate de por medio, y trabajo a distancia: videos previos a cada clase, lecturas y un intercambio sostenido por correo. El recorrido fue acompañado por un corpus de incidentes construido a partir de un trabajo de campo simulado sobre cuidadores domiciliarios, visualizando así cómo un mismo material se transformaba a lo largo del proceso.
Durante los meses de julio a octubre de 2026, el Programa de Estudios del Trabajo, el Ambiente y la Sociedad del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas de la UNSJ se encuentra apoyando a la Secretaría de Planificación, Evaluación y Coordinación Institucional (SEPECI) en el proceso de revisión y fortalecimiento del Programa de Mejoramiento Institucional (PMI) de la Universidad Nacional de San Juan con horizonte al año 2031.
En los últimos años, el sistema universitario argentino y latinoamericano ha atravesado un proceso de institucionalización de la sostenibilidad que no se explica únicamente por convicción ética, sino, sobre todo, por la presión creciente que ejercen los organismos internacionales, los sistemas de rankings de impacto y las propias comunidades académicas que exigen coherencia entre lo que la universidad enseña y lo que la universidad hace.
El Programa de Estudios del Trabajo, Ambiente y Sociedad (PETAS) anuncia con gran alegría y orgullo que nuestra colega
Este relato audiovisual (*) que hoy compartimos narra la vida y el asesinato de Monseñor Enrique Angelelli.
En las últimas décadas, los complejos agroindustriales olivícolas y hortícolas de Mendoza y San Juan han atravesado transformaciones profundas que no solo afectan los modos de producción, sino también las formas de gobierno, los saberes valorados y las relaciones de poder al interior de las explotaciones.
Entre el 22 y el 26 de junio de 2026, la ciudad de Cartagena de Indias fue sede del Proceso de Fortalecimiento de Capacidades en Diseño de Proyectos y Evaluación Participativa, una capacitación intensiva de cinco días dirigida a equipos técnicos y líderes sociales vinculados a organizaciones de la sociedad civil colombiana. La actividad se inscribió en las acciones de transferencia vinculadas a la iniciativa EvalParticipativa, comunidad de práctica y aprendizaje en evaluación participativa para América Latina y el Caribe.
La evaluación de los programas sociales suele percibirse como una tarea técnica, reservada a especialistas. Sin embargo, en los últimos años ha ganado fuerza una idea distinta: que quienes participan de un programa (vecinas y vecinos, organizaciones comunitarias, equipos técnicos) también pueden y deben tener un papel protagónico al momento de analizar qué funciona, qué no y por qué.
En América Latina, la evaluación de programas y proyectos de desarrollo ha recorrido un largo camino. En la última década, ese camino se ha orientado cada vez más hacia la participación: involucrar a quienes implementan, a quienes se benefician, a quienes conocen de primera mano la realidad de una intervención social.