Durante la última semana del mes de marzo, invitado por la Universidad Loyola Andalucía, Esteban Tapella, profesor e investigador del PETAS de la Universidad Nacional de San Juan, participó en el II Seminario Permanente “Contribuyendo desde la Universidad a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) desde su misión investigadora”.
El seminario fue organizado por la Fundación ETEA – Instituto de Desarrollo y la Escuela de Doctorado de la Universidad Loyola, con financiación de la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional para Iberoamérica y el Caribe (Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España).
El objetivo del seminario fue reflexionar sobre la contribución que desde la alianza sociedad civil-universidad se puede realizar a los ODS, desde la investigación aplicada y útil para la sociedad.

En esta ocasión, con la participación de unos 20 evaluadores de DEval, presentamos la versión en inglés del libro: Leaving a footprint. Stories of evaluations that made the difference’.
El último día del año 2018 nos trae la noticia triste de la muerte de Ricardo Wilson-Grau, evaluador latinoamericano con reconocimiento global.
El último seminario del PETAS fue el final de un ciclo que intentó atravesar lo que los diversos encuentros pretendieron demostrar: la vida de un/a investigador/a está atravesada por el cambio en loop. En otras palabras, la realidad de quien pretende hacer ciencia es absorbida por una especie de espiral de mutaciones epistémicas y metodológicas de la que es imposible escapar.
Es el cuento de todos los años. Es el ritual de nuestra sociedad, un tanto despistada y otro tanto hipócrita, que nos dice que ya es época de festejos. Adornamos las calles, las tiendas se colorean y la fiebre de compras se desata. Con cierto tono culposo, hasta el más humilde parece festejar la obsesión por las cosas antes que algo de espiritualidad. El cóctel consumista tiene hasta un gingle publicitario dirigido a aquellos de ‘escasos recursos’.