por Yanina Iturrieta (*)
Dicen que San Juan es un desierto, que no hay verde, sólo piedras. Dicen que San Juan es inflexible. Pero está: veo el verde que se mueve. El verde vida, el verde cambio, está! [1]
Es recurrente escuchar y leer comentarios que retratan a San Juan como una provincia conservadora, de tradiciones machistas, contraria a los derechos de las mujeres y las diversidades. Claro, no son novedad las graves omisiones y negaciones en la garantía de estos derechos por parte de funcionarios públicos y representantes políticos locales.
Ciertamente, acciones y omisiones gubernamentales le han dado forma a una política oficial sobre nuestros cuerpos y sexualidades, cuyos efectos precarizantes se distribuyen y nos afectan de manera desigual. Pero lejos de ser totalizante, esta política ha dejado insterticios por donde los movimientos feministas, en alianza con trabajadorxs de distintos sectores, han podido generar otras políticas para nuestras vidas. Es que, como nos enseñara Foucault, las relaciones de poder no pueden existir más que en función de una multiplicidad de puntos de resistencia.
El periurbano expresa una situación de interfase entre el campo y la ciudad, dos términos aparentemente delimitados. Se relocaliza, extiende, desplaza o muda sus componentes; su abordaje no ofrece al observador garantías de permanencia. Antes bien, si se revisan las investigaciones que reflexionan sobre su carácter, éstas advertirán, por regla general, su atributo de indefinición, su condición transicional.
Soy Cecilia Luna, integrante del programa PETAS, Licenciada en Trabajo Social, docente e Investigadora en la Universidad Nacional de San Juan y becaria Doctoral de CONICET. Mi foco de interés es el estudio sobre las infancias y adolescencias, sus derechos y las políticas sociales a ellas orientadas.
Desde hace cuatro años venimos desarrollando el proyecto (PDTS) ‘Generación de una comunidad de práctica y aprendizaje para el fortalecimiento de la teoría y práctica de la Evaluación Participativa (EP) en América Latina y el Caribe’.
Un poco más cerca en el tiempo, hace unos dos años (pandemia de por medio) me postulé para participar en la XIV Conferencia Bienal de Evaluación de la Sociedad Europea de Evaluación (titulada: Evaluation at a Watershed: Actions and shifting paradigms for challenging times), para presentar los resultados de mi tesis doctoral, acerca de la profesionalización de la Evaluación en América Latina y el Caribe. La pandemia obligó a reorganizar la Conferencia (como muchas otras actividades) y la misma fue virtual ese año.
En el día de hoy, 22 de junio de 2022, nuestra colega 
Durante la segunda parte del año 2019 el PETAS desarrolló el proyecto de extensión universitaria “
El año 2021 comenzó con la renovación del proyecto de Evaluación Participativa entre la Universidad Nacional de San Juan y el Instituto Alemán de Evaluación de la Cooperación al Desarrollo (DEval). Es una buena noticia para la intensificación democrática en la sociedad, puesto que ese tipo de evaluación crece a nivel mundial porque la ciudadanía, más que operar como un órgano contralor de políticas públicas, da cuenta de cómo vive esas acciones destinadas a ella.